miércoles, 12 de febrero de 2014

Pensamientos oscuros.

Cuando éramos bebes, éramos fáciles. Un llanto significaba que tenías hambre, otro llanto que estabas cansado. Es solo cuando somos adultos cuando nos volvemos difíciles.
Entonces…empezamos a esconder nuestros sentimientos, a levantar muros. Llegando al punto en el que  nunca sabremos de verdad como piensa o siente alguien sin quererlo, nos convertimos en maestros del disimulo.
No siempre es fácil decir lo que piensas. A veces necesitar ser forzado a hacerlo. A veces es mejor guardarte las cosas para ti mismo.

Hacerte el tonto…

Incluso cuando tu cuerpo entero muestra dolor. Así que cierra la boca…


Guarda el secreto…

Y encuentra otras formas de hacerte feliz.

El pasado es una cosa complicada. Algunas veces está grabado en piedra. Y otras veces, representado en suaves recuerdos. Pero si te metes demasiado en las profundidades, cosas oscuras….


¿Quién sabe que monstruos despertarás?

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