jueves, 25 de febrero de 2016

No me odies

Me gusta pensar que aguantarme todas las cosas hirientes que te tengo que decir tiene efectos considerablemente buenos en mi vida. Tal vez me acuesto con todo el odio y el rencor que guardo solo para tener algo con qué dormir.

Si, cierro los ojos, te ignoro, imagino que respondes las preguntas que quiero que me respondas, pero si los abro, me doy cuenta de que los traigo cabronamente rojos de tanto extrañarte.

Tus gemidos son una canción y los quiero escuchar en -repeat- toda mi vida, me consuela saber que no había manera de prepararme para ti, una vez besé a un extraño que probablemente es más feo de lo que recuerdo o al menos no se parecía nada a ti pero fingí que sí.

Abréviame la vida diciéndome que lo amas, que te gusta o que solo lo quieres, nunca sabré tu naturaleza pero me asustaste demasiado como para ser un sueño recurrente, fue un accidente pero sé que me lo merezco, traté de entender en serio traté perdón solo quería llenar el vacío que se veía en mis ojos cuando estaba triste. Por eso lo besé, a ese extraño.  No me odies.

Esta vez es diferente. Aunque, ya me conoces, eso lo digo todo el tiempo. Y aquí me tienes de nuevo. Soy el prisionero rebelde que te pide más cuando le das azotes.

Pero, para no perdernos de nuevo en el desastre que hay en mi mente, quiero preguntarte algo: ¿De dónde sacas tu dosis diaria de cariño? ¿De dónde te abasteces de besos con más amor que saliva y caricias que parece que te quitan ojeras, te desaparecen arrugas y te devuelven un poquito de vida? ¿De dónde obtienes los abrazos que te despegan los pies del piso aún con ochenta kilos de carne y hueso? ¿De dónde te sostienes para no caer en el romántico empedernido, sensual y divino que me arrebataron de mis propias manos en un descuido, olvido, suspiro?

Sé que debí dejarte cuando te supe capaz de haberte dejado besar más allá del cuello por él. Una parte de mí lo hizo. Por eso ahora me siento incompleto. No fui yo el que volvió a verte después de este tiempo. Fue tan solo un fantasma. Un alma en pena o un espectro que se sintió tan triste, que corrió a la ducha una vez te fueras y se marchara de nuevo a su infierno, porque ese fantasma no quiere regresar a la vida.

lunes, 22 de febrero de 2016

Lo que nunca te iba a decir

No sé si mereces más mi parte que piensa en dejarte de hablar cada que me pones triste o la que nunca puede hacerlo y no te dice nada cada que te estás pasando de verga porque no quiere que también estés triste. No sé si me da más miedo o esperanza saber que ningún sentimiento dura para siempre. No mereces a nadie que te mienta, pero menos a este robot que nunca te puede decir lo que siente. Mereces a alguien que no esté triste la mayoría de los días de la semana. No todo se puede arreglar escribiendo, pero lo sigo haciendo porque nunca he podido arreglar nada.

Estoy bien, solamente tengo miedo de que dejarte de ver no me quite las ganas de nunca dejarte de ver. Ya me harté de que las promesas de total destrucción sean mis favoritas. Ya estoy buscando más anestesias y no lo son estas 2 (dos) cervezas ni lo que está adentro de esta pipa que me compré a 40 (cuarenta) pesos en la U.
Nunca te voy a contar que te odio y me odio por haberte dado el poder de lastimarme, pero menos te voy a contar que muero de ganas de destrozarte de la manera más bonita en la que alguien lo ha hecho.

Sé que al final voy a fingir que nada pasó y me vale madres que solo me quieras cuando él no te contesta y te sientes solo. Prefiero fingir que nunca quise largarme antes que aceptar que me importa que vivo sabiendo que él hace que se te haga agua la mente y solo voy a agarrar mi celular para contestarte qué estoy haciendo aunque sepa que ahorita te vale madres porque ya te contestó.


Voy a escribirte algo aunque sepa que solo me quieres a plazos, porque al final sé que me quieres mucho. Voy a ignorar que no soy yo el que está en tu cabeza mientras te pones hasta las nalgas porque ya no quieres recordar nada.
No sé si esto está bien o mal, pero lo decidiré después. Me gusta la idea de que puedo tenerte al menos mientras escribo aunque solo te tenga de inspiración, lo bueno es que escribir es dejar al alma salir a jugar con sus crayolas. Vete con quien te tenga miedo pero sepa que no hay nada de qué temer y déjame tener miedo aquí solito.



viernes, 19 de febrero de 2016

Pinche Maje

Ayer soñé que te veía besándote con él y tuve que fingir que te perdonaba porque obviamente no sabías que me ibas a destruir. Arrastraste con todo lo que tenía adentro y ahora no sé si sigo contando como yo o si tú me quitaste de mí. Todos notan que estoy incompleto mientras les digo a mis amigos que eres un puto y les cuento a mis amigas que en serio te quería. Ojalá hubiera una red social para mandarte links de cosas que quiero que veas en “El Internet” pero no te puedo mandar porque obviamente me vas a dejar en visto y porque me bloqueaste de todo lugar.

Voy a tener que aplicarte la de -llórale 4 (cuatro) días y al quinto cógete a su amigo el güerito al que sabes que le gustas pero obviamente nunca has pelado porque en serio quieres mucho a este “pinche maje”-.

Estoy triste y escuchar “Ojalá Que Te Mueras” no sirve de anestesia. Ahora solo practico destrucción porque la madurez emocional no se me da. Besar a este niño con novio en la cama de mi amigo solo hace que ya no quiera besar a nadie nunca y sentir su entrepierna solo me hace pensar que qué bueno que me besa con los ojos cerrados para que no vea que estoy llorando. Ojalá que después de esto corte con su novio para que se sienta tan mal como yo. Qué alivio que ya llegaron por él, porque no podía soportar un segundo más de fingir que sí eras tú. En el fondo sabía que no te estaba besando a ti ni eran tus nalgas las que estaba agarrando ni tus ojitos los que miraba cerrarse, pero oír mi nombre desde otra voz fue lo que me mató.

El niño que diario me manda los buenos días por whatsapp solo me recuerda que seguro vas a tener un buen día porque vas a estar con ese pendejo, con ese maje.

Ya me memoricé todas tus fotos de Instagram y estoy pensando en enseñarte todos los párrafos súper maricas que te escribí para que me aceptes porque desde hace días te sienes solo y quiero que de nuevo desees probarme con curiosidad. Obviamente no te voy a enviar ni madres porque nunca quiero que sepas cuánto me encantas y porque te odio.

Te mandé un mensaje hoy pero te dejé de contestar porque hoy no quiero escuchar más mentiras y me marcaste una hora después llorando diciendo que ya sabes lo que hice aunque yo ni siquiera sepa qué es lo que hice. Perdón, nunca quise hacerte daño, solo quería hacerme daño a mí.

¿Sabes lo que duele más qué un corazón roto? No ser capaz de recordar cómo se sentía antes de que te lo rompieran. Mi concepto de "tener dulces sueños" es pensar que en ellos estarás tú a mi lado no tú al lado de otro y yo solo no quiero saber qué piensas, quiero saber que existes y que me quieres a mí y solo a mí. No te deseo el mal, quiero que seas feliz sólo no sé cómo desear que seas feliz sin morirme de celos al saber que lo eres con alguien que no soy yo.

Al final, me sobra más vida que ganas de olvidarme de ti. Olvidar toma muchos daños y como todos sabemos: “Todos sabemos olvidar, pero no todos queremos afrontar los daños que conlleva”

Te escribo porque dudo que me escuches si te lo digo.



martes, 16 de febrero de 2016

Ciencia Exacta

No sé qué hacer contigo porque ahora solo sé escribirte. Perdóname por no ser el maje que puede pasar por ti y siempre sabe qué quieres hacer y qué decirte cuando ya no tienes ganas de vivir y te hará sentir mejor. Perdón por no ser ese niño que te dice cosas súper bonitas de esas como las que dicen esos tuiteros guapos y los favean solo gordas y niñas de 13 (trece) años. Perdón por no ser ese niño con el que siempre quieres estar. Me motiva saber que al menos yo sí siempre quiero estar conmigo, pero tal vez es porque yo no tengo otra opción.

Soñé que reprobaba Física e Investigación Científica y creo que no había pasado ninguna materia de Ciencias con más de 80 (ochenta), pero sé (me dijeron o leí) que cuando se te dilata la pupila al ver a alguien, suele ser porque te gusta. No sé qué ciencia te lleva a sentir lo que sientes, pero sé que no es una ciencia exacta. No entiendo qué proceso hizo que te gustara un pendejo que se la pasa jugando Candy Crush y le gusta usar calcetines con chanclas y se pone a escuchar Kumbia Kings y Belinda en la cafetería y odia a más de la mitad de las personas que conoce. No entiendo cómo te puede gustar él. Supongo que lo que hace que “El Amor” no sea una ciencia exacta es que por más experimentos que pueda hacer, al final todo vale verga porque ni tu sonrisa ni si tus pupilas ni cómo me saludas me demuestra nada realmente.

Te odio porque a pesar de que sé a qué hora voy a poder verte, si te encuentro de sorpresa en mi colonia, me pones tan feliz como la última vez que recuerdo que siempre sí. Ahora comprendo que ser el maje que puede verte todos los días y tiene que romperse el cerebro para pensar cómo poder enamorarte diario no es tan fácil. Tal vez me gustas tanto solo porque fuiste efímero.

Es feo tener que estar del bando de “El Otro” para comprender que quizás él no es tan malo y el niño que te dices que odias no fue tan mierda como te gusta recordarte.

Hace varios nudos en la garganta que no digo que te necesito, tal vez ya no te hable, pero aun te escribo, siempre lo hago, aunque no lo sepas, aunque no lo entiendas, aunque no te importe., aunque me duelan los ojos de ya no verte.

Me está matando esto de no saber si piensas lo mismo que yo cuando nos vemos pasando por ahí, a veces me pregunto si te preguntas por mí. Me urge una ciencia donde pueda estudiarte sin quererte tanto. No recuerdo qué porcentaje de lo que escribo es verídico pero el 3% que sí es bonito es para ti. Siempre para ti. Es que tal vez no te dije nunca pero tu sonrisa me pone contentas las tristezas.

Al final, no importa la ciencia, siempre me sobran muchos mocos al final de las lágrimas.


domingo, 14 de febrero de 2016

Obituario

Esta vez hiciste que me dieran ganas de celebrar el Día de “E̶l̶ ̶A̶m̶o̶r̶ ̶y̶ ̶l̶a̶ ̶a̶m̶i̶s̶t̶a̶d̶” (eewww) por primera vez en mi vida (¿aw?). Obviamente vamos a fingir que es un día normal porque el 14 (catorce) solo lo celebran los pendejos y las niñas a las que le gusta ir a hacer esas cosas cursis.

Primera y última vez que le compro una flor a alguien. Solo te la compré porque no era una flor de esas normales y está bonita y te la mereces, pero me da miedo de que vayas a terminar queriendo que te compre globos de corazones o de Piolín enamorado –Al final decidí no dártela-. Me emputa que San Valentín caiga en domingo porque no puedo encontrarte casualmente en la U y simplemente darte algo, sino que te tengo que llamar y sentir que soy el tipo molesto que te invita a salir el domingo y que ya fracasé porque este mes ya la volví a cagar. Lo único rescatable de que San Valentín caiga en domingo es que los ridículos que estaban esperando a San Valentín para regalarte flores, no te van a dar nada. 

Me caga que le gustes a puro pendejo y no sé en qué pensabas cuando aceptaste salir conmigo; posiblemente te puedas divertir más con alguno de ellos. Él va a tener automóvil, va a pasar por ti y va a poner música electrónica y reggaeton del 2011 o 2014 en su coche. Vas a quitarles el auxiliar y a huevo vas a poner la música con tu celular y vas a cerrar los ojos y bajar la ventana. Vas a hacerlo sentir que es un pendejo, pero al final sí lo besarás y me vas a hacer llorar a mí que me quedé sin hacer nada. 

Pero no, aceptaste salir conmigo y me pone triste que quieras que pase por ti cuando no tengo coche y podríamos irnos en nuestras patinetas juntos a donde sea, sin contaminar y siendo libres. Obvio no me preocupo tanto por todo, ni que fuera puto, pero no querer contaminar a veces es medio alternativo.
Te invito a un parque porque eres de los que piensan que son demasiado geniales como para ir a  cualquier otro lugar. Te intento tomar de la mano y me doy cuenta de lo estúpido que me veo y que soy muy chaparro para alguien tan grande de sus ojitos y su sonrisa y nunca te fijarías en alguien que no te ha hecho llorar esta semana. Finjo que estiré mi mano porque me dolía y no por intentar tocar la tuya. Sí te diste cuenta de lo estúpido que me veo.

Tú te acuestas viendo hacia arriba para ver el cielo y yo de ladito con la vista hacia ti porque eres lo único que quiero ver siempre.

Si me vas a parar algo que no sea el corazón.

A ver..

Podrías salir con cualquiera de esos, y para mí va a ser un pendejo solo porque te gusta.
Entiende que si te digo que me estoy muriendo no es para que me des un pinche pésame sino para que vengas y te suicides conmigo, nunca ha sido solo eso y lo sabes, he escrito demasiado de amor como si en realidad supiera una mierda de él y he escrito demasiado de ti como si de verdad te entendiera, como si de verdad te importara.


miércoles, 10 de febrero de 2016

Somos 75% agua

Uno no debería confiar tan rápido en un periodo de prueba de 30 días pero te pareces a mis personas favoritas que me han decepcionado nomás que con algunas características físicas que me gustan más.

Quiero besarte dentro del baño de discapacitados porque es el más grande. Debí llegar a ti por las laterales y quiero que solo el sol te cuide mientras yo no estoy.

Te dejaría pegarle antes que yo a la piñata y te daría mis dulces ácidos o el dulce más chilero a cambio de solamente un beso.  Me encanta tu manera de encontrar la dulzura en intentar ser alguien nuevo, tal vez lo que más me gusta de ti es que soy optimista, que regreses a tus viejas costumbres duele más que no poder recordar las mías.

Si lo piensas bien soy medio sirena nada más que solo soy la mitad de arriba, de hecho soy medio tritón pero sirena suena más bonito.

Me gustas aunque uses emojis muy fresas, me gustarías hasta usando una playera con un dibujo feo o incluso me podrías gustar más. Te voy a decir las veces que sean necesarias que te verías más guapo en fotos conmigo que con él:

“Te verías más guapo en fotos conmigo que con él, te verías más guapo en fotos conmigo que con él, te verías más guapo en fotos conmigo que con él”.

A veces las veces necesarias no son suficientes. Somos buenos haciendo planes que nunca cumpliremos, a tu lado mis mangas podrían estar desdobladas y ni siquiera me daría cuenta. Haces que valga la pena pasarme de la computadora al celular.

Y pues nada, aquí sigo pensando en ti, escribiendo de ti a ver a qué hora me piensas besar, a qué hora piensas regresar. Y mientras espero, pienso: “El cuerpo humano es 75% agua y yo sin ti soy solo eso”

Cubriría con puras fotos tuyas la parte de los murales en donde presentan fotos de paisajes y animales, ese que está en zona 1, yo no merezco ser el único que te puede ver así y ni siquiera la persona más enojada con el gobierno se atrevería a grafitear sobre ti.

Sería un hombre de origami si te hiciera feliz, elige el color de mis hojas y dóblame o desdóblame a tu gusto, la claustrofobia no ayuda y ahora le temo a más cosas,
no se siente bien verte disfrutando cosas que no querías hacer conmigo, somos mucho más que solo 75% de agua uno encima del otro.


Somos 150% de agua en total y el resto quien sabe…


lunes, 8 de febrero de 2016

No me canso de escucharte guardar silencio.

Te olvidaría más fácil si pudiera recordar diario cómo le hice para lograr dormir el día anterior.

Extraño poderte contar las cosas que ahora le tengo que contar a mi amigo que me lleva a la universidad. Hoy te hubiera contado que tuve pesadillas porque un amigo dice que si te duermes con los brazos cruzados, sueñas feo y quería comprobar si era cierto. No cuenta como esquizofrenia si se te sube el muerto.

Suelo escribir para dos personas para que no te hagas grande pensando que escribo para ti aunque sí lo hago. Ojalá alguna vez hubiera hecho algo por ti para poder decir que no te lo merecías. Sigo pensando en qué hubiera pasado si hubieras llegado a mi casa rápido esa vez antes de que regresara mi mamá.

Sé que es raro y sonará patético pero esto es verdad: a veces cuando tengo sueño, hago inconscientemente un ruido que tú hacías cuando hablábamos por teléfono y te estabas quedando dormido, cuando me doy cuenta del ruido que hice, lo repito 2 o 3 veces para imaginarme que lo hiciste tú; listo, ya lo acepté, no sabría describir el sonido pero suena como un gemido sin nada que te hiciera pensar o desear algo sexual, más como un gato cuando se va a dormir pero no sé si todos los gatos lo hacen o solo el mío, o solo me gusta imaginarme que eres mi gato y haces ese ruido en mi cama cada que te vas a dormir en mis piernas, tal vez por eso nunca lo pateo. Que lo hagas ver como una competencia me hace sentir menos requerido. Pero no me quitan estas ganas enfermas de buscarte donde ya no existes.

Cuando te prometí que todo iba a estar mejor en realidad te estaba prometiendo que yo te iba a dejar de hablar más tarde y las dos son lo mismo pero lo primero sonaba mejor. Ojalá platicar contigo fuera tan fácil en persona como a las 2 (dos) de la mañana por mensaje cuando ninguno de tus contactos está en línea nomás yo.
Me haces parecer más atolondrado que lo que quiero parecer, tal vez lo incómodo contigo es que te quiero ver tanto como veo tus fotos y videos pero en persona nadie observa tanto. Te juro que siempre he querido que seas feliz, nada más que no quiero que lo seas más que yo.

Pero al final, te quiero. Te quiero cuando te vas, cuando regresas, cuando decides irte de nuevo y nunca regresar. Te quiero, lo hago. No me canso, sólo no me canso de escucharte guardar silencio.


viernes, 5 de febrero de 2016

Palpita

Un post con la palabra corazón como título, que ESTUPIDO ¡lo sé! Es por eso que intentaré dejarlo de lado…

Palpita en mi un aparatejo descompuesto, un lastre, estorbo, inconveniente,  obstáculo, impedimento, molestia,  un órgano moribundo.  Alguien dijo que este ser me da la vida, pero yo creo que me lleva a la muerte. 
De no ser así, ¿Por qué dolería tanto?

Te invitaría al cine junto con cuatro personas más, sólo porque creo que preferiría el sentimiento de saber que elegiste sentarte al lado de mí y no al lado de alguien más, que el sentimiento de besarte a oscuras, pero lo más cercano a ir al cine juntos que tengo es ver películas que me recomiendas y lo más cercano que tenemos a citas es que salgas y me cuentes lo borracho que estás.

Es imposible no sentirme ligeramente decepcionado después de un sueño lúcido, me agobian las infinitas posibilidades que ofrecen los cuartos en los que no estoy yo contigo (de muy mal gusto que no estés conmigo), me agobia más cuando sé que no sé dónde estás y que saberlo me haría sentir mal. (Aumentan las palpitaciones de esta chatarra llamada corazón y luego bajan tanto que se siente como que ya se echó a perder).

Quiero que me veas en una situación en la que yo no me entere que me estás viendo, quiero que un amigo me cuente de qué manera me viste y por cuánto tiempo e imaginarme tu cara. 
Confío en 3 (tres) personas y entre esas no estoy yo. Suelo cagarla más de lo normal.

En el mejor de los casos vale la pena estar roto, para que salgan entre las grietas los falsos amores, para deshacernos de los viejos recuerdos. Tirar el peso muerto le llaman algunos, volar más liviano le llamo yo. Dejar que palpite lo que quiera, a la velocidad que quiera.

Al final, el rompecabezas más difícil de solucionar en la vida es reconstruir un corazón roto. Y a mí ¡ME ENCANTAN LOS ROMPECABEZAS! Siempre habrá un buen pretexto para seguir destruyéndonos. Para seguir armándonos, una y otra vez.


miércoles, 3 de febrero de 2016

Bésame o hazme lo que quieras.

 Las cosas tristes sólo son hermosas desde lejos, así que distánciate de mí hasta que te parezca hermoso después regresa y cierra los ojos y bésame bonito pero ve intercalándolo de vez en cuando por besotes cerdos así bien ricos “de esos que tanto nos gustan” hasta que podamos fingir que nuestros problemas desaparecen.

Mira que ya nunca te sentirás feo o gordo y nunca sentiré que te pierdo y jamás nadie te engañará y nadie me cambiará por nadie mientras te ando metiendo mano con la puerta cerrada y donde sea, tu piel sabrá a que ya no nos odiaremos nunca y tu lengua a que me necesitas aunque tus ojos antes y después de besarnos digan lo contrario.

Tengo ganas de verte desnudo a través de un caleidoscopio no preguntes por qué, no interpretes lo que sea que haga como un grito desesperado de ayuda aunque sí lo sea porque no quiero parecer tan obvio. No digas nada, o dime lo que quieras.

(En ocasiones, el silencio es la respuesta más cruel y hiere tanto como las palabras).

No me hieras. Sólo bésame.

Y luego para terminar de cagarla le hice un hoyo a mi celular para ver cómo funciona y adentro hay cables escribiendo acerca de ti en diferentes redes sociales.

Ahora me siento más inteligente.



lunes, 1 de febrero de 2016

Esa cosa rara que eres.

Pienso en ti y me dan ganas de comenzar a levantarme más temprano. Me gusta que te guste leer horóscopos a veces, porque creer en cosas como horóscopos te hace inconsistente y cuando me prestas más atención me siento bien y si me prestaras atención todo el tiempo tal vez no lo apreciaría tanto o solo creo eso como justificación para no estar triste. He aprendido a pronunciar "dolor" usando sólo las letras de tu nombre.

La utilidad mató a la sorpresa.

Sé que te gusto, solo que no de la manera que me gustaría gustarte. Es que sí muero de ganas pero no me imagino siendo juguetón y estando muy cerca de ti como riéndonos a dos centímetros de distancia o yo haciéndote cosquillas. Me pone triste que existan tantas maneras divertidas de pedir “nudes” porque al menos a alguna petición has de responder y se la responderás a alguien que no soy yo porque yo no te pido.

Ayer vi en el centro comercial que vendían como por 20 pesos paquetes de tres películas de comedia-romántica y pensé en ti y pensé en regalártelas para que las viéramos juntos. Ya no quiero pensar en ti cuando piense en regalos ni en cosas en general, pensé también que es tonto comprarlas cuando podríamos verlas gratis en internet pero no tendrías razones para ver la película conmigo a menos que hubiera sexo de por medio y al final ni las terminaríamos viendo. Nunca entiendo si te gustan los detalles porque solo me respondes variaciones de “jajaja” normalmente cada que intento.
Más o menos una o dos veces al día le doy click en contestar a un tu estado de Facebook o foto de instagram y escribo algo pero no lo envío. Hoy iba a mencionarte para decirte que yo quiero andar contigo porque pusiste que nadie quiere andar contigo pero no quería verme todo tonto contestando seguro el que te gusta nunca te menciona o no lo piensa tanto como yo.

Creo que ya le agarré el gusto a eso de dejarnos de hablar para volver a hablar un mes después o la cosa no es que le haya agarrado el gusto pero ya medio le entendí a cómo funciona, ya medio le entendí a cómo eres, ya le entendí a esa cosa rara que eres.