Ayer soñé que te veía besándote
con él y tuve que fingir que te perdonaba porque obviamente no sabías que me
ibas a destruir. Arrastraste con todo lo que tenía adentro y ahora no sé si
sigo contando como yo o si tú me quitaste de mí. Todos notan que estoy incompleto
mientras les digo a mis amigos que eres un puto y les cuento a mis amigas que
en serio te quería. Ojalá hubiera una red social para mandarte links de cosas
que quiero que veas en “El Internet” pero no te puedo mandar porque obviamente
me vas a dejar en visto y porque me bloqueaste de todo lugar.
Voy a tener que
aplicarte la de -llórale 4 (cuatro) días y al quinto cógete a su amigo el
güerito al que sabes que le gustas pero obviamente nunca has pelado porque en
serio quieres mucho a este “pinche maje”-.
Estoy triste y
escuchar “Ojalá Que Te Mueras” no
sirve de anestesia. Ahora solo practico destrucción porque la madurez emocional
no se me da. Besar a este niño con novio en la cama de mi amigo solo hace
que ya no quiera besar a nadie nunca y sentir su entrepierna solo me hace
pensar que qué bueno que me besa con los ojos cerrados para que no vea que
estoy llorando. Ojalá que después de esto corte con su novio para que se sienta
tan mal como yo. Qué alivio que ya llegaron por él, porque no podía soportar un
segundo más de fingir que sí eras tú. En el fondo sabía que no te estaba
besando a ti ni eran tus nalgas las que estaba agarrando ni tus ojitos los que
miraba cerrarse, pero oír mi nombre desde otra voz fue lo que me mató.
El niño que diario me
manda los buenos días por whatsapp solo me recuerda que seguro vas a tener un
buen día porque vas a estar con ese pendejo, con ese maje.
Ya me memoricé todas
tus fotos de Instagram y estoy pensando en enseñarte todos los párrafos súper
maricas que te escribí para que me aceptes porque desde hace días te sienes
solo y quiero que de nuevo desees probarme con curiosidad. Obviamente no te voy
a enviar ni madres porque nunca quiero que sepas cuánto me encantas y porque te
odio.
Te mandé un mensaje
hoy pero te dejé de contestar porque hoy no quiero escuchar más mentiras y me
marcaste una hora después llorando diciendo que ya sabes lo que hice aunque yo
ni siquiera sepa qué es lo que hice. Perdón, nunca quise hacerte daño, solo
quería hacerme daño a mí.
¿Sabes lo que duele
más qué un corazón roto? No ser capaz de recordar cómo se sentía antes de que
te lo rompieran. Mi concepto de "tener dulces sueños" es pensar que
en ellos estarás tú a mi lado no tú al lado de otro y yo solo no quiero saber
qué piensas, quiero saber que existes y que me quieres a mí y solo a mí. No te
deseo el mal, quiero que seas feliz sólo no sé cómo desear que seas feliz sin
morirme de celos al saber que lo eres con alguien que no soy yo.
Al final, me sobra
más vida que ganas de olvidarme de ti. Olvidar toma muchos daños y como todos
sabemos: “Todos sabemos olvidar, pero no
todos queremos afrontar los daños que conlleva”

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