—¡UN GRILLO! ¡Adoro los
Grillos!
—Los grillos son problemas.
Ruidosos y asquerosos insectos.
—Pero, consiguen hacer lo que
quieran saltando de un lado a otro. Son libres.
Los grillos
son la conciencia. Ayudan a la gente a ver el bien y el mal.
—¿Qué podría ser lo
suficientemente fuerte para ahogar tu conciencia? ¿Un grillo?
Nadie Cree
eso.
—Lo sé, asusta. Y sabes, es
natural. Pero también es natural que puedas ser libre para creer lo que
quieras.
—Soy lo que soy, malo. Y eso
no cambia que lo que dices, no tenga sentido.
—Ahora es difícil para ti,
escuchar la voz dentro de ti, ese grillo que llevas dentro, ser quien quieres
ser.
—Soy lo que quiero ser. ¿Por
qué crees todo eso? ¿El cuento de los grillos?
—No lo sé. Ammm, tal vez
porque esto no puede ser todo lo que hay.
—Entiendo. ¿Entonces
solo tengo que escuchar más?
—Solo tienes que ser, quien
quieres ser. Es sencillo.
— No del todo.
Cuando
la conversación terminó, se dio cuenta que se encontraba frente al
espejo. Y se hizo muchas preguntas. ¿Fue real? ¿Soy quien quiero ser? ¿Quien
soy?
Cerró los ojos, y escuchó el
cri cri de los grillos, y en ese momento...
Todas sus preguntas,
obtuvieron una respuesta.
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