miércoles, 27 de abril de 2016

Ultimátum

Encontré un video porno en el que el protagonista, en una posición en específica, era idéntico a alguien con el que había salido. No supe qué pensar a pesar de que nunca le tuve en esa posición. Terminé pensando que ojalá hubiera tenido a alguien en esa posición alguna vez en mi vida. 

Eres lo peor que le pudiste pasar a mis estándares porque los elevaste demasiado. Está granizando y ojalá caiga un hielito en tu ventana y pienses un momento que yo aventé una piedra a tu ventana como si viviéramos en un programa de televisión de esos en los que avientan piedras a la ventana cuando te visitan. Sé que nunca serás mi novio, y si llegas a serlo, será en el último capítulo y nadie sabrá qué pasa después. 

Te juro que por mí, estaría en peligro de extinción con tal de que me cuidaras.
Quiero que no hagas la tarea porque prefieres escucharme decirte cosas por teléfono, que si los de la universidad escucharan, creerían que eres una puta y yo un degenerado, pero a ti y a mí nos encanta y estamos orgullosos.

Quiero que me tengas miedo y tengas miedo de cómo te pueda lastimar, aunque los dos sepamos que no va a ser así, pero que nos quede una ligera duda siempre, una duda que haga que no te aburras de mí. A veces, los viernes que no salgo, me pregunto qué canción estarás bailando y no quiero pensar en ti.

Hoy no es viernes y me pregunto cuál habrá sido la última canción que escuchaste hoy y cuáles canciones te harán pensar en mí si es que alguna lo haces. Sé que no vengo a tu mente cuando piensas en finales alternativos, pero ojalá yo despierte curiosidad en ti cada que tengas ganas de arrepentirte de algo. No es sano desear que alguien te quiera tanto, que ya no sepa más estar dentro de sí al saberse no correspondido, pero ojalá algún día me valgas verga para que te sientas así.

Tranquilo, me volverás a importar y muchísimo cuando me entere de que te sientes así. Olvídalo, obviamente nunca me valdrás verga. Que siempre tengamos algún dolor hace que subestimemos los dolores pasados, así que nunca olvides que yo fui uno antes, por más que sufras por algo que ambos sabemos que yo no puedo sanar.

¿Alguna vez te has sentido identificado con una carta de suicidio?

Investiga qué es “motif” o no lo hagas; eres tú.

Grita su nombre hasta que pierda su significado y nunca volverás a ser inconveniente, espero. Tal vez sea yo el que debe gritar tu nombre hasta convertirte en un cliché. Es fácil acusar de hipocresía a una persona tan cambiante y por eso no te puedo odiar.
Somos demasiado jóvenes para estas crisis, pero lo siento, nunca dejaré de ser tan melodramático.

No hay comentarios:

Publicar un comentario