viernes, 29 de enero de 2016

Eres como el agua y está lloviendo.

Me vas a dar frío y un chingo, pero me quiero bañar contigo diario hasta que se me pongan los dedos como pasitas. Quiero que te me escurras de la boca y tenerte en todo mi cuerpo y me laves, porque sigo lleno de lodo aunque me gusta fingir que estoy limpio.

No quiero ser el que te desperdició y ahora quiere cuidarte; yo quiero protegerte y nunca gastarte, porque no te quiero perder ni jugar contigo ni lanzarte a otros ni escupirte ni nada que haga que ya no estés conmigo.

Estoy tan seco solito que me conformo con la mitad de ti. No fue mi intención que fueras como el agua, pero ahora tengo tanto frío que podría darle vida a mi frío y este sería una persona. Espero que tú también tengas tanto frío para que nuestros fríos puedan estar juntos como nosotros no podemos. Me estoy congelando y aún así te prestaría mi suéter porque me da más frío verte temblar.

Vas a enfermarme y lo sabemos. Eres como el agua y está lloviendo. Todos sabemos que el agua es una necesidad fisiológica, y tú eres mi agua, no sé por qué tengo la necesidad de necesitarte. Querer b̶e̶s̶a̶r̶t̶e̶ beberte estaba fuera de toda posibilidad. Me desespero a veces.

Tal vez solo necesito tirarte por la coladera.


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