Siempre supe que me ibas a
destruir porque tienes ojos bonitos.
Quizás supe que me ibas a
terminar lastimando porque desde el principio decías que lo último que querías
era lastimarme.
Te quise tanto porque
quererte fue tan difícil.
Supe que me iba a terminar
alejando, porque quedarme es lo que siempre quise.
Ahora ya no te hablo
porque hablarte me encanta.

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