lunes, 28 de marzo de 2016

*Emoji de fantasma*

Te intenté abrazar pero soy un fantasma. Me acerqué demasiado y ahora puedo ver tus costillas, ver adentro de ti es lo más desnudo que te he podido ver pero no estoy conforme porque no lo sabes. Ojalá estuvieras muerto y si nos abrazáramos tendríamos de qué hablar y discutiríamos acerca de quién atravesó a quién.

Ojalá estuvieras muerto porque me duele verte con alguien y me duele verte solo y me aterra verte mientras te bañas y cuando te estás cambiando, espero que no te asuste saber que duermo a tu lado todas las noches y ojalá me pudieras escuchar cada que te veo mirando el cielo porque te podría contar qué se siente estar ahí y hasta me podrías acompañar.

Eres lo único que me hace sentir vivo y me hace sentir de la verga que haya vida después de la muerte porque no te puedes dar cuenta que el que te sigue a todos lados te ama o cree hacerlo y no notas que huyo y espío a otros mientras se bañan cada que te besas con otro. No te putas puedes dar cuenta de que lloro y cada que lloro alguien se aleja de ti.

No sabes que he matado y lo seguiré haciendo por ti, no entiendo cómo no puedo tocarte pero puedo sacarle los ojos a los que te gustan y no puedo hacer que estés conmigo por más que intento ahorcarte diario cada que tengo ganas de acariciarte. Obvio no entiendes lo bonitas que eran mis intenciones cuando te estaba echando porras el día que acercaste esa navaja a tus muñecas. Jamás entenderías que estoy dispuesto a volverme a matar con tal de compartir mi vida contigo y que lo único sobrenatural que conozcamos sea a nosotros poniéndonos las cobijas en la cabeza y fingiendo ser fantasmas en tu cama que conozco tan bien. No necesitaremos hacerle hoyos en los ojos a las cobijas para completar nuestros disfraces de fantasmas porque lo único que querremos ver estará debajo de las cobijas.  La próxima vez que vea una sábana en el piso, trataré de no pensar que un fantasma anda desnudo por el mundo.

Y las horas empiezan a parecerme todas iguales, todas eternas, todas sin ti. Me urge que te mueras pero por favor muérete otro día que dormir esta noche a tu lado casi hace que olvide que al que estás abrazando dormido es a otro.


jueves, 17 de marzo de 2016

¿Verdad o Reto?

Arráncame mi camisa de botones al primer impulso, no solo te besaría aunque tuvieras los dientes todos llenos de cheetos o doritos nacho u oreo, sino que te besaría por eso, deberías sentirte orgulloso porque eres el primero que me hace querer hacer eso, googlea “sad masty” y quiero eso pero contigo.

Me gusta ese tipo de beso que haces como que te da pena dar el primer beso y como que te quitas muchas veces pero al final sí me besas. Besa a quien quieras mientras escuchas reggaeton pero no sonrías después, gime una canción de cuna o la canción que quieras. Nunca me importó realmente la intimidad de quitarte la ropa solo deseaba la intimidad de poder no sé, vernos en pijama o sin bañar y que no importara nada.

-IntimiSad-

Estoy tan desesperado que estoy dispuesto a subir fotos a la única red social en la que te tengo con tal de que te des cuenta de mí, nunca tendría el valor de sincerarme lo suficiente como para llamarte puto en persona y no en mi mente, porque sé que lo nuestro no es nada serio, porque así lo acordamos, y así estamos bien. 

Ojalá se me ocurriera alguna amenaza que te preocupara de verdad, confiésame todos tus miedos para convertirme en todo eso. Me gustabas más cuando necesitabas ayuda, mi ayuda…

Protagonizar es adictivo, al final lo único que entendiste era lo que no te quería enseñar, tengo un demo instalado de “Iron Man 3” en mi celular que por alguna razón me recuerda a ti, ni siquiera sé si eres fan de Iron Man pero el demo solo se puede jugar 5 minutos y no lo puedes volver a jugar a menos que lo compres y el maldito demo no se puede borrar del celular, tan parecido a ti.

Te hubiera comprado aunque me hubiera quedado sin dinero para el almuerzo pero no estabas disponible, no te puedo borrar, no me puedo comprar una vida menos triste, soy como cuando el refresco que te gusta no está en la tiendita y pruebas un nuevo refresco y te gusta pero nunca lo vuelves a comprar.

Quiero leer mentes para saber tu palabra favorita y empezar a usarla ocasionalmente, sonríe con los dientes todos naranjas por tomar Fanta y me vas a gustar igual.

¿Rastrear una foto para identificar si sales tú en menos de 2 (dos) segundos cuenta cómo talento? 
Llámame en la noche para que te cuente un cuento y te puedo contar que somos amigos, de esos que tienen beneficios.

¿Verdad o reto?
-Reto
Dime algo que me tranquilice, aunque sea por una semana.

lunes, 14 de marzo de 2016

Te quiero aquí

Creo que la tecnología de hoy en día vale para pura verga porque no puedo imprimir en 3D mi foto favorita tuya (una que a veces usas de foto de Whatsapp). Tan solo con llamarte por tu nombre, te voy a poner el pseudónimo poético más bonito del mundo.

Déjame ser un héroe para tus ojos aunque sea un idiota. Ojalá no necesites que alguien te haga llorar para darte cuenta de que me gustas así. Ya sustituí nuestros nombres tantas veces como si ambos no supiéramos que me encantas.

Tal vez mereces a alguien que te pueda hacer gritar que tu ex novio es un pendejo, así que te puedo invitar a mi casa; podemos empezar escuchando mi nueva música y puedo terminar encima de ti. No vayas a pensar que solo descargo música por quedar bien contigo, en realidad ni me gusta tanto esa música, pero ya la descargue y la quiero escuchar e̶n̶c̶i̶m̶a̶ ̶d̶e̶ ̶t̶i̶  contigo. Tenme paciencia, que esto es nuevo para mí.

Sigo esperando el día en el que quieras hacerme compañía no solo cuando no tengas dónde más estar y te juro que ya revisé 8 (ocho) páginas enteras del buscador de Google intentando encontrar cómo crear nuevos universos para encontrar uno en el que termines viviendo conmigo.

Tal vez prefieras a alguien que nunca te haga dudar qué estás haciendo, pero quiero usar tu cuerpo de álbum del mundial, nada más que en vez de estampitas de futbolistas, quiero usar mis besos y ponértelos por todos lados hasta llenarte. Si me dices que estoy loco, me gustará más.

No entiendo cómo no quieres estar con alguien que está dispuesto a usar todas las mañanas tus babitas de enjuague bucal, pero si un asteroide fuera a chocar con la tierra en 5 (cinco) días, ¿querrías besarme 5 (cinco) días seguidos? Yo sí (besarte a ti, no a mí).

Quiero ser tu favorito entre las cosas de las que te arrepientes y sé que tus labios no quieren ser labios cuando están conmigo y creo que tan solo por ser yo, me tocó jugar el Halo de que quieras estar conmigo en modo legendario. 

No quiero decepcionarte nunca; excava en mis inseguridades y llámame para decirme que te gusto hasta que te quedes sin saldo.

Deseo que pienses en mí mientras no puedas respirar y ojalá que la erección en mi pantalón mientras nos besamos te ayude a darte cuenta de que quiero casarme contigo, pendejo, (bueno, algún día) y no te hagas el indignado que tú también la tendrías si te estuvieras besando a ti y deberías estar orgulloso de eso.

Se me olvidó a dónde quería llegar con este escrito, pero contigo quiero llegar hasta donde me aguantes.


lunes, 7 de marzo de 2016

Estoy triste

Me da miedo aceptar cuando alguien nuevo me gusta. Es como aceptar una clase de derrota más si soy el primero en reconocerlo, en decirlo. Lo bueno es que no me gustas de esa manera común, y en realidad no eres tan nuevo nuevo. La verdad es que me odiarías o te e̶n̶a̶m̶o̶r̶a̶r̶í̶a̶ más si supieras lo mucho que me vale verga lo que practicabas de chiquito y cuáles son tus sueños. Desde ahora sé que te voy a poder conquistar con sexo de ese que tanto nos gusta, con una fotografía de whatsapp que diga “¿Tienes ganas?” y llevándote a ese motel de siempre. Estoy consciente de que no merezco algo así, pero obvio estoy muy triste como para darme cuenta.

Espero que no notes que soy más aburrido en persona que en Twitter y que no tengo modales para comer y que soy mucho más inseguro de lo que demuestra mi sonrisa y  que solo traje el dinero suficiente para que me digas que obvio no vas a dejar que yo pague; estamos en el siglo XXI (Veintiuno). La verdad es que solo te invité a coger porque ya sabía que yo te gustaba. Me gusta decirme eso para sentirme mas "huevudo" porque ambos sabemos que en realidad fuiste tu el que me invitó a mi.

Yo finjo que no sé que te voy a dejar de hablar después de besarte y tú finges que sí va a funcionar el sexo casual aunque vivas medio lejos y sepas que yo no tengo carro. Todas las relaciones están destinadas a fracasar en algún momento, solo que todavía no nos damos cuenta. Aunque también estoy consciente que hay amores que duran más que una erección.

Te digo que nos vayamos a mi casa a enseñarte mis escritos, porque no aceptarías si te dijera que solo quiero ir a besarte hasta que se me olvide que he sido un imbécil por meses. La verdad es que sé que no se me va a olvidar. La verdad es que sé que voy a seguir siendo un imbécil. Y cuando te vuelva a ver voy a besarte tanto, que no recordarás para qué servía tu boca antes de conocerme, un beso que haga que te olvides momentáneamente quien eres. Tu sonrisa hace que me olvide de todas mis inseguridades. Te quiero, no del modo de (AMOR) si no del modo te quiero aquí en mi cama.

Quiero desahogar mis sentimientos sobre tu cuerpo. Aprendí a querer a las patadas, por eso pateo corazones. Es algo nuevo y placentero. Finjo que no estoy haciendo exactamente lo mismo que el que me dejó tan triste hace meses atrás, porque es mucho más tranquilizante pensar que el puto es él. Obvio estoy muy triste como para comprender que estar triste es la peor excusa del mundo.



martes, 1 de marzo de 2016

Excusas

Hey, te escribe el que te quiere incluso cuando ni tú lo haces, aunque no sabes cuánto deberías hacerlo. Contéstame cuando algún día encuentres lo bonito en la tristeza o cuando pienses que es imposible hacerlo. Llámame cuando quieras decirme todo o escucharlo todo aunque no siempre pueda decirlo. Dime lo que sientes si algún día te logras entender o si sigues sin hacerlo, pero dime algo o no lo hagas si no quieres. Escríbeme aunque no quieras que te conteste y también si quieres que te conteste todo. No siempre hago ni haré lo que necesitas, pero al menos me soy sincero e intento hacer lo que quiero.

Búscame cuando puedas escribir todo eso o solo algo y no quieras borrarlo.

Ya me cansé de excusar mis pocas ganas de escribir con un “Es que sólo escribo cuando estoy triste y yo soy muy feliz.” Malditas excusas.

O a lo mejor y sólo te interesa leer sobre amor y yo detesto escribir sobre un tema tan gastado.

Un tema tan lejano.
Prefiero escribir de desamor, de ti, que es lo mismo.

No te tengo miedo pero no te sé. 
No te detesto porque no te siento.

Amor, te evité estos meses porque no quería hacerte sufrir. Todavía me importas. No es que haya tenido dudas, desde que cortamos, estaba seguro que no íbamos a regresar nunca, y a lo mejor a pesar de la seguridad, esa verdad me incomodaba, como que no me la creía, o no quería aceptarla.

No es que hayamos hecho algo mal, es que ya no somos necesarios.
No quería que regresaras porque decirte que ya no encajas en mi vida, es cruel.
Luego te volví a ver y te sonreí. Ya no te reclamo como mío. Fuimos.

Tus ojos ya no son inquisidores. Es una culpa con la que puedo vivir toda la vida porque estar contigo, sería aún más cruel.

Adiós.

jueves, 25 de febrero de 2016

No me odies

Me gusta pensar que aguantarme todas las cosas hirientes que te tengo que decir tiene efectos considerablemente buenos en mi vida. Tal vez me acuesto con todo el odio y el rencor que guardo solo para tener algo con qué dormir.

Si, cierro los ojos, te ignoro, imagino que respondes las preguntas que quiero que me respondas, pero si los abro, me doy cuenta de que los traigo cabronamente rojos de tanto extrañarte.

Tus gemidos son una canción y los quiero escuchar en -repeat- toda mi vida, me consuela saber que no había manera de prepararme para ti, una vez besé a un extraño que probablemente es más feo de lo que recuerdo o al menos no se parecía nada a ti pero fingí que sí.

Abréviame la vida diciéndome que lo amas, que te gusta o que solo lo quieres, nunca sabré tu naturaleza pero me asustaste demasiado como para ser un sueño recurrente, fue un accidente pero sé que me lo merezco, traté de entender en serio traté perdón solo quería llenar el vacío que se veía en mis ojos cuando estaba triste. Por eso lo besé, a ese extraño.  No me odies.

Esta vez es diferente. Aunque, ya me conoces, eso lo digo todo el tiempo. Y aquí me tienes de nuevo. Soy el prisionero rebelde que te pide más cuando le das azotes.

Pero, para no perdernos de nuevo en el desastre que hay en mi mente, quiero preguntarte algo: ¿De dónde sacas tu dosis diaria de cariño? ¿De dónde te abasteces de besos con más amor que saliva y caricias que parece que te quitan ojeras, te desaparecen arrugas y te devuelven un poquito de vida? ¿De dónde obtienes los abrazos que te despegan los pies del piso aún con ochenta kilos de carne y hueso? ¿De dónde te sostienes para no caer en el romántico empedernido, sensual y divino que me arrebataron de mis propias manos en un descuido, olvido, suspiro?

Sé que debí dejarte cuando te supe capaz de haberte dejado besar más allá del cuello por él. Una parte de mí lo hizo. Por eso ahora me siento incompleto. No fui yo el que volvió a verte después de este tiempo. Fue tan solo un fantasma. Un alma en pena o un espectro que se sintió tan triste, que corrió a la ducha una vez te fueras y se marchara de nuevo a su infierno, porque ese fantasma no quiere regresar a la vida.

lunes, 22 de febrero de 2016

Lo que nunca te iba a decir

No sé si mereces más mi parte que piensa en dejarte de hablar cada que me pones triste o la que nunca puede hacerlo y no te dice nada cada que te estás pasando de verga porque no quiere que también estés triste. No sé si me da más miedo o esperanza saber que ningún sentimiento dura para siempre. No mereces a nadie que te mienta, pero menos a este robot que nunca te puede decir lo que siente. Mereces a alguien que no esté triste la mayoría de los días de la semana. No todo se puede arreglar escribiendo, pero lo sigo haciendo porque nunca he podido arreglar nada.

Estoy bien, solamente tengo miedo de que dejarte de ver no me quite las ganas de nunca dejarte de ver. Ya me harté de que las promesas de total destrucción sean mis favoritas. Ya estoy buscando más anestesias y no lo son estas 2 (dos) cervezas ni lo que está adentro de esta pipa que me compré a 40 (cuarenta) pesos en la U.
Nunca te voy a contar que te odio y me odio por haberte dado el poder de lastimarme, pero menos te voy a contar que muero de ganas de destrozarte de la manera más bonita en la que alguien lo ha hecho.

Sé que al final voy a fingir que nada pasó y me vale madres que solo me quieras cuando él no te contesta y te sientes solo. Prefiero fingir que nunca quise largarme antes que aceptar que me importa que vivo sabiendo que él hace que se te haga agua la mente y solo voy a agarrar mi celular para contestarte qué estoy haciendo aunque sepa que ahorita te vale madres porque ya te contestó.


Voy a escribirte algo aunque sepa que solo me quieres a plazos, porque al final sé que me quieres mucho. Voy a ignorar que no soy yo el que está en tu cabeza mientras te pones hasta las nalgas porque ya no quieres recordar nada.
No sé si esto está bien o mal, pero lo decidiré después. Me gusta la idea de que puedo tenerte al menos mientras escribo aunque solo te tenga de inspiración, lo bueno es que escribir es dejar al alma salir a jugar con sus crayolas. Vete con quien te tenga miedo pero sepa que no hay nada de qué temer y déjame tener miedo aquí solito.