jueves, 14 de enero de 2016

Yo no elegí ser tan Pendejo Genial

Llevo 10 (diez) minutos caminando en Artemis Edinter fingiendo que veo libros mientras en realidad pienso en ti. Sigo pensando en la manera de decirte que muero por besarte sin que pienses que lo único que quiero hacer contigo es besarte o cogerte, o lo que sea. Tampoco sé todavía cómo decirte que no quiero presionarte sin que pienses que ya no puedo esperar, aunque en el fondo sé que sí.
Tal vez mi talento es jamás decir lo que siento, pero aunque sea lo puedo escribir bonito muy de vez en cuando. También soy un experto en llegar tarde o muy temprano a la vida de quien quiero, pero hey, aunque sea siempre llego a tiempo de enseñar algo. Además, llevo cierto tiempo desarrollando la habilidad de tomar fotos o recolectar pensamientos interesantes o graciosos que te quiero enviar, pero al final no lo hago porque ya te mandé muchos mensajes que no contestas y no quiero verme como esas personas que siempre hemos mandado a la verga porque qué hueva.
Lo no tan jodido de mí es que estar tan pendejo a veces tiene ventajas si entrecierras los ojos y como que giras un poquito la cabeza y lo ves de lejitos.
Me pongo nervioso y se me caen las cosas y siempre olvido mis cosas en algún lado y me la paso cagándola, pero hey, siempre tengo una historia de cómo la cagué hoy. Lástima que tanta tragedia harte, pero al menos yo no me harto de tanta mierda porque me pone contento.
Cada mes llego a un punto en el que dejo de ser chistoso y se me acaban los temas de conversación, pero que ya no tenga nada que decirte no significa que no esté feliz y no quiera escuchar todo lo que te pasa, pero quizás eres como yo y no tienes nada que decir. Tal vez el no tener temas de conversación es mi versión de estar en mis días, solo que en vez  de que me sangre mi pirish y tuitee que tengo cólicos, yo me siento solo en el pasto o en la cafetería y leo y no sé qué decir cuando estoy con personas.
El punto es que soy un pendejo que se la pasa divagando y nunca va al punto y el punto es que no te entiendo ni sé qué pedo pero no quiero que se note que me gustas tanto.
No quería ser sólo el pendejo con el que alguna vez cogiste, por eso soy el pendejo con el que alguna vez cogiste y ahora se la pasa escribiéndote.

1 comentario:

  1. Ni coloron que te impacto la clase de ese día jajajajajajaja pirish...

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